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Como sucede con los aparatos electrónicos, las viviendas y los edificios también se clasifican con la cantidad de energía consumida. Se utiliza un sistema alfabético desde la calificación energética G, como la menor, hasta la calificación energética A, como la mayor.
Que nuestro hogar o propiedad tenga la clasificación energética G significa que, de forma anual, consume una mayor cantidad de energía, comparada con la media nacional. La validez de la etiqueta energética en este caso es de 5 años, frente al resto de calificaciones que son de 10 años. Las viviendas con buena nota de eficiencia energética soportan mejor las temperaturas altas como bajas durante el año, aparte de no tener un gasto económico alto frente a las viviendas con un consumo de energía G.
En caso de obtener la eficiencia energética tipo G, es el propietario del edificio o vivienda el responsable de pedir una reevaluación energética. Será un profesional habilitado, como un ingeniero o un arquitecto, experto, quien realice dicha inspección y evaluará diversos factores del inmueble y cuáles son los comportamientos que llevan a una mala gestión de la energía.
Causas de obtener una mala calificación energética
En España hubo un gran crecimiento en construcción hace 50 años. Antes, no se tomaban las medidas adecuadas teniendo en cuenta el consumo de energía de la vivienda, por lo que muchas de estas casas pueden obtener hoy en día el certificado de consumo energético G si no se han cuidado o realizado ningún tipo de reforma energética. Las viviendas más actuales no suelen tener este tipo de problema.
Si tu hogar ha recibido una mala calificación, es por estas razones:
Parte de la superficie no habitable o en contacto al exterior
Nos referimos a un inmueble con mucha fachada. Una gran parte de la superficie está en contacto con el exterior, transmitiendo el frío hacia el interior. Esta causa-efecto hace que para mantener el interior a una temperatura normal requiera de más recursos energéticos.
Mal aislamiento térmico en la vivienda
Un aislamiento térmico en las paredes eficaz es de las mejores formas de mantener la temperatura interior sin recurrir a fuentes de energía. Las casas antiguas no existía esta tecnología que hoy en día es habitual.
Ventanas antiguas o ineficaces
Las ventanas es una parte importante del aislamiento térmico y también influyen y mucho en la eficiencia energética.
Si tus ventanas son de mala calidad o ineficientes para aislar el frío del exterior, necesitarás más recursos energéticos para mantener tu vivienda caliente. Estas pueden dejar huecos para que el aire entre al interior del edificio, provocando que el gasto de calefacción sea en vano, gastando más energía y obtener una clase energética G.
Sistema de calefacción ineficiente
Aunque los puntos anteriores sean eficaces, la raíz viene de la eficiencia y eficacia del sistema de calefacción. Puede que el sistema no sea de la mejor calidad y necesite más energía para funcionar, aumentando las emisiones de CO₂, y que tu vivienda obtenga el certificado de emisiones G.
Consecuencias de obtener el certificado energético G
Desde el 2013, es obligatorio tener que presentar la certificación energética para la construcción, venta, compra o incluso alquiler de un piso. Obtener el certificado energético de categoría G, tiene como consecuencia que una gran cantidad de energía anual de tu vivienda está siendo desperdiciada.
Obtener un certificado energético G no implica tener que reformar la vivienda de forma obligatoria ni tampoco pagar sanciones. Hoy en día solo es necesario que las viviendas posean el certificado de eficiencia energética, además de otros documentos relacionados con la vivienda como la cédula de habitabilidad. Estos documentos siempre se tienen que presentar a la hora de la compra de casas, la venta de pisos o el alquiler del inmueble.
La mala gestión de la eficiencia energética implica que los cambios de temperatura afectan más a tu hogar. Con inviernos más fríos y veranos más cálidos. Como también mala ventilación, que dan a problemas de humedades o problemas de filtración, etc.
Obtener un certificado energético G, también tiene consecuencias económicas anuales de alrededor de 1.000 euros a 1.500 euros, entre todos los sistemas que consumen energía en tu hogar.
Si quieres vender o alquilar una propiedad, no tendrás derecho si tienes la certificación de emisiones G. Según la normativa de eficiencia energética de la Unión Europea es necesario poseer mínimo una calificación D.
Resumen de las consecuencias del certificado de emisiones G:
- Ahorro en la factura de la luz;
- Confort en el hogar;
- Menor ruido de aparatos;
- Temperatura estable durante todo el año;
- Mejor calidad del aire interior.
¿Cómo mejorar la eficiencia energética de una vivienda?
Para mejorar tu certificado energético G, debes mejorar la eficiencia energética de tu hogar. Existen diferentes acciones que puedes hacer en día a día que pueden tener un gran impacto en tu consumo energético:
Detecta los sistemas energéticos ineficientes
Muchos de los objetos electrónicos de tu hogar deberán estar apagados cuando no se usen, como el televisor, los equipos de sonido, las consolas, etc. Cuando están en modo reposo siguen consumiendo algo de energía y siguen funcionando de alguna forma. De este modo prolongaremos su vida útil.
Emplea sistemas ecoeficientes
Procura emplear equipos de última generación más ecoeficientes. Estos equipos suelen tener la opción de ahorro de energía, que tienen implementados los equipos ofimáticos cuando no se usan durante un periodo de tiempo.
Regular la temperatura de la nevera
Los electrodomésticos que más consumen son los frigoríficos y congeladores, con un total de entre el 25 y 30% del consumo energético mensual. Regular su temperatura podrá ayudarte en la consumición eléctrica.
Revisión de la instalación eléctrica
En nuestro hogar lo primero que podemos hacer es revisar el estado de la instalación eléctrica o del boletín eléctrico. Aparte de gastos innecesarios, es una cuestión de seguridad, las sobrecargas pueden desembocar en un incendio grave.
Mantenimiento de los aparatos eléctricos
Los climatizadores del interior de tu hogar también influyen y mucho en el consumo y
ahorro de la energía eléctrica. Si los motores trabajan sobrecargados, consumen más y reducen su vida útil.
Aislamiento térmico del hogar
El aislamiento térmico suele ser un gran aliado para mejorar la eficiencia energética en un piso. Para las paredes, puertas y ventanas es esencial para optimizar la temperatura interior del hogar y reducir la energía consumida.
Temperatura adecuada
Fija una temperatura adecuada para tu hogar, no es necesario tener temperaturas muy contrarias al frío o al calor. Una temperatura interior entre los 17 ºC y 27 ºC es más que suficiente.
Iluminación controlada
Controla la iluminación del hogar, intenta usar solo la necesaria y esencial donde estés. Actualmente, es uno de los elementos más importantes en el consumo de energía.
Beneficios de la mejora energética del hogar
El certificado energético G no solo impacta negativamente en el confort del hogar y en la factura, sino que también limita las opciones de venta o alquiler. Cuanto menos sea la calificación, menos personas o agencias inmobiliarias están interesadas en la propiedad porque refleja un consumo elevado y una gestión ineficiente de los recursos energéticos.
Aunque existen alternativas como hemos visto en el artículo para mejorar la eficiencia energética y conseguir mejor puntuación. Regulando el ahorro económico a largo plazo y reducir el impacto ambiental como también el valor de la propiedad. En caso de necesitar ayuda, puedes contactar con nuestros expertos escribiéndonos y te responderemos lo más rápido posible.


